Es fácil soñar con él.
Es paz, es tranquilidad, es seguridad, es amor, es bondad... Le miro a los ojos y no puedo evitar sentir este remolino de sensaciones que se agolpan en mi pecho.
Tengo miedo. Miedo de no poder existir sin él. ¿Y si un buen día se va...? ¿Qué será de mi?. No puedo imaginarlo. Ni quiero.
Quiero ser feliz a su lado. Quiero que tenga la sensación de que no ha sido así de feliz antes...
No hay comentarios:
Publicar un comentario