No quería que llegaran las seis de la tarde, tenía retortijones en la tripa de los nervios y encima no fui capaz ni de conjuntar la ropa. Pensé que sería un desastre... Pero no. Porque ahí estaba él, con esa sonrisa perfecta, esos ojos brillantes y ese pelo revuelto. Y me abrazó, y le besé, y supe que no quería separarme de él nunca más.
No se explicaros bien que sucedió, pero simplemente algo hizo CLICK, y nuestra vida juntos empezó. Es una sensación que no quiero olvidar. La sensación de haber encontrado a la persona destinada a completarte.
